RESUMEN
La producción alcanzó su pico en 2001, con unos 3,4 millones de barriles diarios. Desde entonces, la cifra no ha dejado de decrecer. Sin embargo, se multiplican las voces que piden un cambio de rumbo, una estrategia clara y planificada con la que preparar la transición hacia una nueva era económica.
La despensa de Svalbard: cómo alimentar al mundo en la era del calentamiento global
Hace unos días, el propio ministro de Medio Ambiente, Vidar Helgesen, anunció la creación de una comisión de expertos para estudiar el grado de competitividad del país en tecnologías verdes y el impacto que los cambios en el consumo energético tendrán en la industria petrolera nacional. «La transición hacia las renovables está yendo más rápido de lo que se pensaba» y, «dadas las revoluciones en el transporte y la energía, las fuentes de energía fósil van a tener cada vez menos valor», admitía el ministro en declaraciones a la agencia Reuters. El país, que, algunos años antes, apenas había notado la gran crisis financiera internacional tras la quiebra de Lehman Brothers, tuvo ahora que echar mano de su gigantesco fondo del petróleo para evitar la recesión. Se perdieron unos 50.000 puestos de trabajo y las petroleras paralizaron gran
parte de su inversión.
1. ¿Qué dilema tiene Noruega?
El
precio de la vivienda ha comenzado a desinflarse. Sin embargo, el Banco
de Noruega podría subir tipos de interés muy pronto, lo que podría
'reventar' el precio de la vivienda en zonas del país donde lleva años
subiendo y que ahora comienza a estabilizarse o a caer. Una política
monetaria más restrictiva ahora podría tener un efecto procíclico( en el sector inmobiliario, con resultados devastadores para la vivienda.
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